Las más antiguas manifestaciones
artísticas de la humanidad de las cuales tenemos evidencia son las pinturas
rupestres. El hombre de las cavernas representaba su vida cotidiana y muy
especialmente las jornadas de cacería. Algunos investigadores consideran que
las pinturas rupestres fueron realizadas igual por homo sapiens que por
neandertales, dado que en algún momento hubo una convivencia entre ambas
especies. Otros estudiosos, como el profesor Brayan Asshall, adscrito al
Instituto Henry Chinansky de Albuquerque, afirman que el neandertal no se
extinguió y que por el contrario, especímenes de esta especie han sido vistos
ocupando cargos públicos, instruyendo en gimnasios y, ante todo, coqueteando
con hembras de homo sapiens en los vídeos de reguetón.
La capital mundial del reguetón
es Medellín en Colombia, y justamente, en Colombia aparece la primera
representación rupestre de la risa. Se trata
de un petroglifo ubicado en San Antonio del Tequendama a 56 kilómetros[1]
de Bogotá[2].
Este petroglifo es conocido con el original nombre de “la piedra de la risa”.
La piedra de la risa es atribuida indistintamente a los Panches y/o a los
Muiscas, culturas que compartían el espacio geográfico donde se encontró la
piedra. Supongo que la dificultad para definir quien la creó tiene que ver con
saber quién era más feliz. De los muiscas se dice que tenían plena libertad
sexual y que sus líderes solían cubrir su cuerpo de oro en polvo y bañarse en
las lagunas. De los panches se dice que eran caníbales y por lo tanto nadie se
metía con ellos. En lo personal no sé qué me haría más feliz: si poderme bañar
en oro o que nadie me joda.
En la piedra de la risa hay una
imagen marihuanerísima, ni más ni menos que un grupo de personas que parecen
estar en una juerga súper animada[3].
Para horror de los psicólogos que seleccionan personal en las empresas, ninguna
de las figuras tiene los pies sobre la tierra. La figura central es antropomórfica,
y a su lado izquierdo tiene dos figuras similares. Todos tienen los brazos
hacia arriba, lo cual ha hecho pensar a algunos investigadores que en realidad
ellos estaban bailando una especie de meneíto prehispánico. Al lado izquierdo
de esta figura nos encontramos con unos personajes no tan humanos. Uno de ellos
tiene la cabeza triangular y parece tocar un tambor. El otro parece una suerte
de artefacto flotador y sonriente que además sostiene un ojo, clara muestra de
que los illuminati entraron en contacto con los diseñadores de la piedra.
La cosa es que la piedra es la mera
alegría. El diseñador de las caritas felices (smiles) no hizo nada nuevo.
Obviamente, como siempre hay un amargado hubo un investigador que dijo que eso
no eran sonrisas sino narigueras[4].
Lo que tendría que explicar este investigador es porque entonces las narigueras
tienen forma de sonrisa. Mientras no explique eso seguiré pensando que se trata
de una risa colectiva que demuestra que antes de la cristiandad la gente sí podía
reír.
Nos vemos en mi siguiente entrada, mientras tanto te recomendamos ver el vpideo del siguiente enlace y si te gusta te invitamos a suscribirte a nuestro canal.
[1] No
sé para que sirva mencionar cuantos kilómetros hay entre los dos lugares, pero se
ve más serio el texto al mencionarlo.
[2] La
capital de Colombia es Bogotá, no Medellín. Cabe mencionarlo porque por culpa
de Pablo Escobar y de las narconovelas relacionadas con su vida, la gente no
colombiana tiene la impresión de que todos hablamos con acento antioqueño.
[3] MUÑOZ C. Guillermo.La conservacion y el
estudio de un petroglifo que se ríe. En "Conservación Hoy", Colcultura.
Bogotá, 1992.—La piedra
de La risa, la fiesta y las ofrendas. En Revista "Rupestre", No.2, Bogotá
1998.
[4] ARGUELLO,
Pedro. Diferenciación técnica como diferenciador cultural: el caso del arte
rupestre del suroccidente de Cundinamarca. Bogotá, 2000. En http://rupestreweb.tripod.com/arguello.html
