viernes, 21 de abril de 2017

HIPÓTESIS DE LA RISA ESTRESANTE O EL ESTRÉS RISUEÑO

Este blog no sería lo mismo si yo siguiera un orden lógico en las anotaciones. La verdad acerca de esta anotación es que yo mismo no sabía dónde ponerla. Supongo que debí  hacerlo al principio, antes de embarcarme en el estudio histórico de la risa. Lo digo porque no tiene sentido hablar por ejemplo de la historia del condón sin saber primero que es un condón. La cosa es que tengo una teoría. De hecho es una hipótesis porque aún no la he podido probar. De cualquier forma la plantearé, como ejercicio de la razón, como excentricidad o como acto de egolatría si se quiere. Da lo mismo. Igual esto es un resumen de mi postura.
Estoy convencido de que toda risa es un reflejo ante el estrés por pequeñas situaciones. Por eso nos reímos cuando mentimos y cuando nos asustamos. La risa, aparece de forma espasmódica, una sola silaba[1] repetida una y otra vez, como un indicador de la satisfacción del usuario con la calidad del suceso que la origina. De hecho, podría decirse que entre mayor sea la cantidad de estrés en lapsos cortos de tiempo mayor será la risa como consecuencia liberadora. Quizá te estés preguntando en este momento si el estrés originado por un divorcio genera risa, yo te podría decir que sí, que con el tiempo te vas a reír y que al hacerlo vas a sentir alivio. Mi hipótesis sin embargo no va por ahí. De hecho lo que te hará reír con el paso del tiempo no será tu divorcio sino las lucubraciones acerca del mismo las que te darán risa y no como reacción directa ante tus pensamientos sino ante la reacción de los otros ante los mismos[2].  
Para el caso que nos atañe, el proceso de creación del humor[3] es un proceso propio de la mente racional, lógica. El rompimiento de los paradigmas de la mente consciente hace que se genere el humor. Del otro lado, el del público, nos reímos ante lo que la mente consciente no puede procesar como algo lógico. Nuestra mente inconsciente, responsable de una cantidad enorme de procesos en nuestro cuerpo, desde la respiración hasta la digestión, pasando por los latidos del corazón y las erecciones. Una manifestación de nuestra mente inconsciente es lo que se conoce como el monologo interior. El monologo interior es esa vocerita que en este momento te está diciendo que ya es hora de irte de rumba, que tu novio no te ha llamado o que se pregunta a donde quiero llegar con este discurso. Esto pasa porque el lenguaje del ser humano no solo es comunicativo sino que es generativo. Pensamos con palabras. Hasta la persona más visual usa el lenguaje para consolidar su pensamiento. La existencia del monólogo interior es el motivo por el cual las religiones suelen tener letanías y oraciones, con el objeto de poner la mente en blanco mediante la repetición de frases sin sentido.
Quien observa una situación humorística construye un final posible para la misma[4]. Lo hace a través del pensamiento y por ende del lenguaje, del monologo interior. Mientras piensa se estresa y cuando por fin llega la resolución de parte del humorista, la cual no coincide con su propia resolución se genera una pequeña reacción, digámoslo así una especie de ruptura del pensamiento lógico, con la consecuente reacción de parte del inconsciente: soltar la risa, espasmódica, repetitiva, liberadora de dopamina que ayuda a que nuestro cuerpo tenga una sensación de bienestar.
Sí fuera experto en el manejo de las herramientas virtuales estaría tapado en dinero. Sin embargo, algo que sí sé es que las entradas a un blog no deben ser tan extensas. Dejaré este tema por acá y lo continuaremos desarrollando de a pocos. Quizá de acá a la otra semana me llegue la luz que no me ha llegado en los últimos dos años que son el tiempo que llevo desarrollando esta hipótesis y termine convirtiéndola en teoría. Nos vemos la otra semana. Si te gusto esta entrada te invito a seguirme en https://www.facebook.com/Leoleoncomediacuento/






[1] No conozco la primera persona en este mundo que se ría diciendo el grupo completo de vocales (ja, je, ji, jo y ju) y de existir esa persona me parecería un tanto psicótica.  
[2] Sé que esto está muy enredado, pero, es que es el planteamiento de una hipótesis y no la letra de una canción de reguetón.
[3] Planteando el humor como proceso mental, ver a tu jefe golpearse la ingle contra la esquina de su escritorio por accidente es gracioso, es cómico, pero no es humorístico.
[4] Si quieres saber un poco más acerca de ello se trata de la teoría de la incongruencia de  Arthur Schopenhauer.

jueves, 13 de abril de 2017

EL DRAMA DE LA COMEDIA

Y seguimos con los griegos. En el intrincado universo de lo que nos resulta risible aparece la comedia. Y como muchas cosas consideradas maravillosas en nuestro mundo la comedia proviene de Grecia. Obvio. A pesar de lo que puedan pensar los cristianos más recalcitrantes, las mejores cosas que nos legó la antigüedad provienen de los griegos y no de los judíos. Los griegos nos dejaron la filosofía, el teatro, la democracia, el tornillo, los juegos olímpicos, la robótica, la ducha, el despertador, el faro, y el respeto por la diversidad sexual. Los judíos de la antigüedad por su parte inventaron un dios y un libro donde dice que ellos son el pueblo elegido y los demás somos un poco más que reses. La cosa es que además nos convencieron que esa es la verdad, lo cual es la madre de todas las conspiraciones.  Hay que admitir que los judíos son muy inteligentes.
Volviendo a la comedia, hablar de ella implica verla como un drama. Y es que la comedia no es lo contrario del drama sino que forma parte del mismo. De hecho, fue Aristóteles quien planteó en “La Poética”  que al drama pertenecen la comedia, la tragedia, el melodrama y la tragicomedia. De ahí que llegar a pensar el drama como opuesto a la comedia es simplemente un despropósito. De hecho, Woody Allen plantea que la comedia es tragedia más tiempo[1] en lo cual tiene razón, a pesar de ser judío, pero es que los judíos de ahora son un poco más divertidos que los de antes, y también un poco más jodidos.
Considerando lo anterior, para entender la comedia habría que entender primero el drama, precisar sus alcances y poder así vislumbrar que hay más allá de la risa en la comedia. Y para entender el drama hay que considerar que, a pesar de lo que coloquialmente la gente entiende por drama[2], el drama tiene que ver con el hacer o con el actuar[3] y aun cuando está ligado al teatro no es lo mismo. El teatro es la concreción del drama, con lo que ello conlleva[4], en tanto que el drama hace referencia directa a los elementos lingüísticos[5]  de la puesta en escena. El drama está hecho para ser representado ante un público, característica que lo aparta de otros géneros literarios[6].
Dadas las condiciones del drama y lo complejo que puede resultar definirlo podemos decir en resumen que la comedia es un drama, que el teatro es la concreción del drama y que el drama es acción. Luego, si te enredaste, puedo decirte con total respeto que, sí tres personas pueden ser una según la doctrina trinitaria, esto no es tan complicado de entender. Ahora bien, sin acción no hay drama, sin representación el drama queda en el papel cuando su destino está en ser visto por los espectadores. La representación de un drama es un suceso escénico y este a su vez se hace tangible cuando transcurre fuera de lo cotidiano. El suceso escénico ocurre ante un público voyerista y en consecuencia requiere que la acción interpretada tenga una intención exhibicionista por parte de quien interpreta el texto dramático.
Bueno, por lo pronto dejaremos a los griegos hasta la próxima semana, puesto que es necesario hablar de ellos por lo menos en un par de entregas más de este blog. No olviden compartir este blog si les ha gustado y visitar nuestro canal de YouTube: Cortitos TV.


Nos vemos.      




[1] Frase dicha por el personaje de Lester (Alan Alda) en “Delitos y Faltas” (1989)
[2] Frases como: “deje de llorar, deje de hacer drama” o “terminamos y me armó un drama” dichas coloquialmente significan algo diferente a su significado leopoligonal (uso esta expresión dado que no conozco ni he encontrado ningún antónimo de coloquial, con lo cual me puedo tomar el atrevimiento de crear esta palabra sin que nadie pueda decir nada.
[3] Actuar como verbo que evoca la acción y no la actuación.
[4] El teatro incluye todos los elementos de una puesta en escena, incluyendo la música, la actuación y la danza como factores conjugados en una representación escénica.
[5] El drama es en ese sentido el texto que sirve de punto de partida para la puesta en escena de una obra teatral propiamente dicha.  
[6] Sí, la cosa es que el drama es en esencia un género literario.